¿Por qué los cebos solos no controlan la hormiga argentina?
Un cebo atrae a las obreras, pero por sí solo normalmente no controla la colonia. El resultado depende de cómo se combine con sellado de entradas, limpieza y control de la vegetación.
Las colonias de hormiga argentina pueden tener muchos nidos conectados entre sí, y las obreras se reparten entre ellos. Por eso la recomendación de la universidad estatal es tratar el cebo como una parte del plan y no como el plan completo.
¿Dónde y cuándo conviene poner el cebo?
El cebo va afuera, cerca de nidos y senderos. La época importa: en primavera las colonias se dividen y se mudan, y los cebos de proteína funcionan mejor en esa estación.
Cebar dentro de la casa puede atraer más hormigas, y por eso el cebo se coloca en el exterior, donde las obreras ya están recorriendo el terreno. Un cebo puesto junto a un sendero visible se encuentra antes que uno puesto al azar. Se procura que no quede al alcance de niños ni de mascotas.
En la primavera y el verano las colonias de hormiga argentina se dividen, y la reina y las obreras se mudan a sitios nuevos. Por eso el control de esa época tiene una lógica distinta. Los cebos de proteína funcionan mejor en primavera, mientras que los de azúcar pueden atraer hormigas durante todo el año. El técnico elige el tipo de cebo según la temporada y según lo que las hormigas están comiendo.
¿Cómo se sellan las entradas de la casa?
El sellado cierra los puntos por donde pasan las obreras: zócalos, tomacorrientes, ventilas, tuberías y drenajes. Es un trabajo de detalle que dura más que el cebo.
Las hormigas usan cualquier hueco que sea lo bastante ancho para una obrera, y eso puede ser una grieta en el zócalo, la pared que se separó del marco de una ventana o el espacio alrededor de una tubería que atraviesa el muro. En los tomacorrientes y en las ventilas, la entrada suele estar en la caja misma. Por eso el sellado se hace con cuidado y se revisa en cada visita.
Si la entrada está en la cocina o en el baño, el técnico explica cómo mantenerla cerrada y qué cambios hacer en la limpieza.
¿Qué puedo hacer yo antes de la visita?
Limpiar los derrames, guardar los alimentos cerrados y quitar el agua estancada cerca de la casa ayuda. No conviene rociar insecticida dentro de la cocina por cuenta propia.
Lo más útil es quitar lo que atrae a las hormigas: migajas, platos sucios, comida de mascotas dejada afuera y bolsas abiertas. Limpiar el lugar por donde pasa el sendero, con agua y jabón, quita el rastro que las demás siguen. Guardar la comida en recipientes cerrados reduce la visita de las obreras y le da al técnico una situación más clara para revisar.
¿Qué hace subir o bajar el precio del trabajo?
El precio depende del tamaño de la propiedad, del número de nidos, de las entradas que hay que sellar y de si la actividad es adentro, afuera o en los dos lugares. No se publica una cifra en esta página.
Una casa pequeña con un solo sendero, un nido visible y dos entradas sellables necesita una visita y un plan corto. Una propiedad con huerta, galpón y varias construcciones anexas puede necesitar más visitas, más cebo colocado en más puntos y más tiempo para revisar cada zona. Cuanto más difícil es el acceso, por ejemplo con vegetación densa o con espacios bajos, más trabajo lleva el control.
El precio se explica y se aprueba antes de empezar el trabajo. Un técnico le dice qué incluye la visita, cuántas visitas de seguimiento se prevén y qué parte depende de cambios que el propietario tendrá que hacer, como cortar la vegetación o sellar algo por cuenta propia. Nadie empieza el trabajo sin que usted conozca y acepte ese detalle.